El león y el ratón

Lecturas 2a: ejercicios de comprensión

Una tarde calurosa de verano, en la sabana africana, un viejo león dormía tranquilamente, cuando un despistado ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón con su garra.

- Has interrumpido mi sueño y lo pagarás con tu vida.

 A punto de ser devorado,  el ratón le suplicó:

- Perdóname y prometo recompensarte   en cuanto tenga ocasión.

El león se echó a reír y lo dejó marchar.

-¿Ya me dirás tú cómo me vas a pagar? ¡Si eres un animal insignificante!

Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva con una red y lo ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Andaba por allí cerca el ratoncillo, quien al oír los lamentos del león, corrió al lugar y con sus diminutos  dientes se puso a roer la cuerda hasta dejarlo libre.

- Días atrás -le dijo-, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por ti en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos.

 

El león y el ratón- Esopo.

Texto disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución





Intentos:    Puntuación:

 

más ejercicios

Buscar en este sitio